jueves, 25 de agosto de 2011

"Nada es gratis en esta vida; alguien tiene que pagar" S.Piñera


El creador de esta empresarial frase no es nada más ni nada menos que el presidente de Chile. "Nada es gratis en esta vida; alguien tiene que pagar".
Por estos días la República Chilena vive tal vez una de sus más importante revoluciones, los estudiantes, lanzados en las calles a romper con las cadenas del elitismo, a romper con las barreras más injustas. El grito de los estudiantes es libertad, el grito de los estudiantes es educación gratuita. Algo que el estado en cumplimiento y deber, no debe ni siquiera chistar, la educación no es un negocio. Un país con una educación brindada por el estado, gratuita, libre y al alcance de todo aquel que quiera acceder, fija raíces, lazos inquebrantables entre su pueblo y su país. Evidentemente no es lo que piensa un empresario, o mejor dicho el presidente de Chile Sebastián Piñera. En vez de asumir el costo político que significaría adoptar una medida tal, en pos del pueblo de Chile, en representatividad de los ahora y futuros estudiantes chilenos, responde a su pueblo con palabras que me ubican, imaginarariamente en una reunión de directorio, "Nada es gratis en esta vida; alguien tiene que pagar". Y ese alguien tiene que pagar no es solo un costo monetario, es un costo moral, un costo social. Un país atado a un número económico, a una cifra ``financiada´´, y aquí no importan si son 1.000, 10.000 o 1.000.000 de dólares los que tienen que pagar los estudiantes, estamos hablando de una pata fundamental para la cultura de un pueblo, un puerta segura para las continuidades democráticas, una inversión segura del estado, es la educación gratuita. La educación no tiene costos, porque es su libertad la que esta en juego, la libertad de un país entero. Que la educación en chile sea gratuita es una medida revolcionaria. es una medida en sintonía con el marco político mundial actual, es una medida para enfrentar la y las futuras crisis mundiales, económicas, políticas y sociales. Un pueblo educado, incentivado a una inclusión social, es poner un pie en el futuro, es pisar tierra firme. Porque estos estudiantes, como los que pasaron y los que están por venir, son las generaciones que deciden el rumbo del país. Son aquellos que votan, son aquellos que deciden, son aquellos que lo trabajan con el músculo más importante que tiene el ser humano, el cerebro.
Que exista una barrera ``económica´´ a la educación, es atar al pueblo de pies y manos, ese elitismo desagrable y perverso, que muestra las peores caras de las desigualdades. ``Yo si puedo y vos no´´, esa es la respuesta del estado que debe gobernar para todos los sectores y jamás puede dar una respuesta tal, un sopapo clasista, es un camino, que sin entrar en exageraciones, es esclavista. Es dividir al pueblo. Es fomentar la ignorancia.
Aquel grito chileno en busca de sus derechos, debe ser un grito latinoamericano, el acceso a la educación y formación es deber ser fundamental para todos los gobiernos sea cual fuere su ideología política, este derecho es independiente a cualquier plano político.
Al escuchar ese tipo de declaraciones de un presidente ( "Nada es gratis en esta vida; alguien tiene que pagar" ) en mis recuerdos sonó una música conformada por las voces del pueblo cantando al unísono ``La educación del pueblo no se vende, se defiende!!!!´´

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